What Are We About?

Pursue God and Connect Others to Him

How are we going to do that? Through these four directives…

Worship

When we engage in worship, we consciously offer our attention, thoughts and efforts to something or someone other than ourselves. We recognize that we are in the presence of greatness and we act accordingly. Whether through physical position, spoken word, written word, image or music, we desire to tell the object of our affection that we are in awe. As Christians, our worship focus is God the Father, His son Jesus Christ and the Holy Spirit. [Opportunities]

Grow

It’s been said that if you spend an hour a day on something consistently, you will master it. That is the idea behind “Grow.” We challenge ourselves to develop and mature in life. By surrounding ourselves with a group of people who desire to grow, the experience is tangible and more productive. Whether it is practicing consistent time reading the Bible, connecting on an intimate level with a small group of other believers, or regularly praying, the goal is to live healthy, thriving lives that “worship” God at The Heights, in our homes and wherever we may be. [Learn More]

Serve

At some point, we have all been blessed by giving to others with no expectation of anything in return. Serving is the way we remind ourselves to focus on others and live out the words of the Bible. Engaging in service broadens our understanding of the picture of the Body of Christ as a single functioning unit. It takes every one of us. [Get Started]

Share

When you are actively worshiping God, you begin to grow. As you grow, you recognize the bigger picture of God’s plan for you, the Church and the world around you. In recognizing the big picture, you see where your gifts and abilities are needed through service. Then as you serve, you develop a sense of responsibility to share what you know. Sharing with family, friends and acquaintances becomes natural and you will find yourself eager to tell others of your life with God, through Jesus Christ. [What are we sharing?]

¿Quiénes Somos?

Buscando a Dios y conectando a otros con Él

¿Cómo lo hacemos? A través de estos cuatro principios…

 Adorar

Cuando nos involucramos en la adoración, ofrecemos conscientemente nuestra atención, pensamientos y esfuerzos a algo o alguien que no sea nosotros mismos. Somos conscientes de que estamos en presencia de la grandeza y actuamos en consecuencia. Ya sea a través de la posición física, palabra hablada, la palabra escrita, la imagen o la música, queremos decirle al objeto de nuestro afecto que estamos en el temor. Como cristianos, nuestro enfoque de adoración es Dios el Padre, Su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo. [Ver Oportunidades]

Crecimiento

Se dice que si pasas una hora al día haciendo en algo consistente, serás un experto. Esa es la idea detrás de “crecer.” Nos desafiamos a nosotros mismos para desarrollar y madurar en la vida. Al rodearnos de un grupo de personas que desean crecer, la experiencia es tangible y más productiva. Bien sea si se está practicando tiempo consistente leyendo la Biblia, conectándose en un nivel íntimo con un pequeño grupo de creyentes, u orando regularmente, el objetivo es vivir una vida saludable, tener vidas que adoran a Dios en las “alturas”, en nuestros hogares y en cualquier otro lugar. [Aprende Más]

Servicio

En algún momento, todos hemos sido bendecidos por dar a los demás sin esperar nada a cambio. Servir es la forma en que recordamos a centrarnos en los demás y vivir las palabras de la Biblia. Participar en el servicio amplía nuestra comprensión de la imagen del Cuerpo de Cristo como una sola unidad de funcionamiento. [Contacta a Claudia Vergara a cvergara@theheights.org]

Compartir

Cuando estás adorando activamente a Dios, comienzas a crecer. A medida que creces, reconoces un panorama más amplio del plan de Dios para tí, la Iglesia y el mundo que te rodea. Al reconocer el panorama general, al ver dónde se necesitan tus dones y habilidades a través del servicio. Entonces, a medida que sirves, desarrollas un sentido de responsabilidad de compartir lo que sabes. Compartir con familiares, amigos y conocidos se convierte en algo natural y estarás ansioso de compartir con otros de tu vida con Dios, por medio de Jesucristo. [¿Qué estamos compartiendo?]